11 diciembre

Amo ser mexicana

Me siento una mujer muy afortunada pues surgí a la vida en un día  muy especial tanto para mí como para mis hermanos mexicanos; un 12 de diciembre, día de nuestra “Virgen de Guadalupe” y sin hacer menosprecio a ningún rincón de mi país,  el primer aire que respire, fue  en un pueblo donde los árboles siempre dan fruto, mi querido Uruapan, Michoacán,  México

Rocío Vega en Concierto
15 de Septiembre en Xochimilco

El río que canta “el Cupatitzio”, me bautizó con el nombre de Rocío Vega, yo digo que nací cantando luego de que mi partera dijera al recibirme que tenía muy buen pulmón,  y que sin duda, el cenzontle había  escuchado mi grito a la vida… sé que el canto del gallo entonó mi oído,  que las voces y raíces de mis padres sembraron en mí el gusto por nuestra música y nuestras tradiciones; y bueno, el recuerdo y la nostalgia de aquel coro “Voces del Manantial” que me hacían la niña más feliz…

Como adolescente con aquel ímpetu desbordado hacia la música, los escenarios eran un imán para mis anhelos… Deseando tener una formación integral, formé parte del “Conjunto Folklórico Tarasco”; como cantante, hice música tradicional mexicana y latinoamericana con el grupo “Aymara”. Mi pasión y canto, tenían pies y alas, mismas que me llevaron a recorrer mi estado Michoacán, mi país México y una pequeña parte de Sudamérica. Me fui con mis jaulas llenas de los sonidos y trinos de las aves, de todas mis primaveras… era la Pajarerita en aquel entonces, pues así dulcemente me llamaba mi pueblo…

Amé las trenzas de mi abuela y desde muy pequeña decidí amarrarme a ellas, a sus istmeñas canciones,  al rebozo y a la larga enagua de la guare.

La Etnomusicología estaba hecha para mí, así que decidí ir a estudiar a la Escuela Nacional de Música; contenta, ingresé al coro de Cámara  “Schola Cantorum” de México; con él, probé suerte en la gran ciudad y pronto, el destino como la vida misma, decidió llevarme nuevamente a mi amado Michoacán.

Dispuesta a encontrar escenarios para un canto lleno de pasión, emprendí mi camino a la conquista de mis sueños; en escuelas, casas de cultura, festivales, teatros, programas de radio y televisión, prensa y en un sinfín de lugares, encontré el espacio para mi expresión artística.

Hoy, llevo más de 26 años cantando  con la firme convicción de que lo hago por amor a la vida y a mi gente, porque sé que mi canto despertará en los niños y en los jóvenes, un ápice de identidad.

Claro que no estoy sola, mis amigos músicos me arropan, me dan una base sólida y persiguen mi canto como el cauce del mismo Cupatitzio;  hacen el marco musical perfecto para  emprender el vuelo sin fronteras… a César Caro, Tezpi Próspero, Juan José Barrón y José Luis López Pedraza,  mi grupo Mezcal, “Gracias”

Me considero una mujer orgullosa de sus raíces, amo las tradiciones y la historia de mi país, amo el rebozo, amo mis trenzas… amo ser Rocío y amo ser mexicana.

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